Según cuentan los historiadores que en la entrada de los templos de la antigua
Roma estaba la estatua de un niño con un dedo puesto sobre los labios, pidiendo silencio o prudencia en el hablar....Aquí no se exige realizar el acto del silencio, aquí se vive y se siente en cada esquina de nuestro mundo, nuestra historia...la de una persona con discapacidad auditiva. Bienvenidos a la Vida de Harpocrates.
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